18 de noviembre de 2009

Caminaban sin rumbo fijo, a la espera de un sentimiendo oculto entre la brisa marina de aquel atardecer. A cada paso que fijaban, los problemas caían unos destrás de otros, quedando así enterrados bajo la arena, toda clase de malentendidos entre ambos. Se embarcaban en una nueva vida, llena de esperanza y optimismo, de ilusión por compartir, de amor por concebir.
Cada vez que él la miraba, se podía prever como la devoraba con miradas. Ella se sentía atónita, a la vez que aquel resplandor que quedaba del dulce atardecer relampagueaba contra su rostro, entreviendo una tímida sonrisa por su parte y un intenso brillo en sus ojos.
Con el paso del tiempo, él aprendería pequeños detalles e ilusiones de ella, y ésta compartiría sus mas bellos momentos junto a él. Ambos descubrirían un pequeño pretexto para vivir, un pequeño y dulce sueño con el que reestablecer sus vidas desembarcando todo lo pasado y vivido y dejando entrar a lo nuevo, como si fuera una pequeña y miserable excusa para ser felices.

Miedo

Una taza de café, unas cuantas hojas en blanco, un bolígrafo y un par de mantas tiradas por encima. Empiezo a escribir, pero parece que no me sale ni una miserable letra. Incluso en este momento sigo sintiéndome como hace un tiempo, aturdida por el pánico, por el miedo, por el dolor. A veces me gustaría desaparecer por un tiempo, irme lejos, muy lejos, donde nadie me encontrara, un sitio donde solo estuviéramos tu sonrisa y yo, un sitio, en algún lugar del mundo, en cualquier rincón de la más diminuta ciudad, donde pudiera ser quien soy, quien quiero ser. Pánico, miedo, opresión, angustia... Me siento como si estuviera dentro de una caja con miles de vueltas de un precinto casi irrompible, al que nadie puede hacer un simple corte y que se desprenda, el que ni yo misma puedo deshacerlo, pero sin embargo, tú si podrías, tu harías que todo este pánico que siento desapareciera, se esfumara con el viento, desapareciera con la lluvia y se extinguiera en la nieve. Cada historia tiene su comienzo y su final, pero yo haré que ésta, acabe con un para siempre.